Por Kevin Mejía | Sommeliere
Brecilia Revista | Cine, música y entretenimiento
Ver a Robert Downey Jr. encabezando una nueva película de los Avengers debería resultar familiar. Durante más de una década, su interpretación de Tony Stark fue prácticamente el rostro del Universo Cinematográfico de Marvel. Lo curioso es que esta vez no regresa para salvar al mundo como Iron Man, sino para convertirse en una de sus mayores amenazas: Victor von Doom, mejor conocido como Doctor Doom.
Ese cambio es precisamente lo que más me llama la atención de Avengers: Doomsday, el próximo gran estreno de Marvel Studios, previsto para el 18 de diciembre de 2026 en Estados Unidos y el 17 de diciembre en México.
Desde que Marvel anunció el regreso de Downey Jr., la conversación dejó de centrarse únicamente en los superhéroes que aparecerían en pantalla. Ahora buena parte del interés está en entender cómo un actor tan asociado con uno de los personajes más queridos de la franquicia podrá convencer al público de que está frente a alguien completamente diferente.
Y creo que ahí comienza el verdadero desafío de la película.
Marvel apuesta nuevamente por los hermanos Russo
La producción marca el regreso de Anthony y Joe Russo, responsables de Avengers: Infinity War y Avengers: Endgame, dos películas que demostraron que era posible reunir múltiples historias sin perder completamente de vista el desarrollo emocional de sus protagonistas.
Esta vez trabajan con un guion de Stephen McFeely y la producción encabezada por Kevin Feige, Louis D'Esposito y Jonathan Schwartz.
El tráiler oficial publicado por Marvel presenta un conflicto de dimensiones extraordinarias. La amenaza de Doctor Doom obliga a personajes procedentes de diferentes universos a enfrentarse con algo que parece superar cualquier crisis anterior.
Pero, personalmente, espero que los Russo no intenten simplemente fabricar otro Endgame. Aquella película funcionó porque existían años de historias, relaciones y sacrificios detrás de cada personaje. No bastaba con ponerlos a todos en una misma escena. El público sabía quiénes eran, qué habían perdido y por qué importaba su destino.
Repetir una reunión de semejante magnitud es posible. Repetir esa conexión emocional será mucho más difícil.
Avengers, X-Men y Cuatro Fantásticos: una reunión que parecía imposible
Uno de los mayores atractivos de Doomsday es la integración de personajes que durante años pertenecieron a franquicias cinematográficas separadas.
Chris Hemsworth vuelve como Thor y Chris Evans retoma el papel de Steve Rogers, mientras Anthony Mackie representa a la nueva generación como Sam Wilson, el actual Capitán América.
También regresan intérpretes relacionados con distintas etapas del universo Marvel, entre ellos Tom Hiddleston como Loki, Paul Rudd como Ant-Man, Simu Liu como Shang-Chi, Florence Pugh como Yelena Belova y Sebastian Stan como Bucky Barnes.
A ellos se suma la familia de los Cuatro Fantásticos, encabezada por Pedro Pascal como Reed Richards, Vanessa Kirby como Sue Storm, Joseph Quinn como Johnny Storm y Ebon Moss-Bachrach como Ben Grimm.
Su presencia tiene especial importancia después de The Fantastic Four: First Steps, una producción que presentó a estos personajes dentro de una realidad retrofuturista con una identidad visual y narrativa muy diferente de la línea principal de los Avengers.
Sin embargo, probablemente el elemento que más nostalgia despierta sea el regreso de los antiguos X-Men.
Patrick Stewart vuelve como el Profesor Charles Xavier, Ian McKellen interpreta nuevamente a Magneto y James Marsden recupera a Cyclops. También participan Rebecca Romijn como Mystique, Alan Cumming como Nightcrawler y Kelsey Grammer como Beast.
Son personajes que acompañaron a toda una generación cuando el cine de superhéroes todavía no funcionaba como el gigantesco universo interconectado que conocemos actualmente.
Verlos compartir pantalla con los Avengers es una posibilidad que hace veinte años habría parecido improbable.
La película también reúne a figuras de Wakanda y Talokan, incluyendo a Letitia Wright como Shuri y Tenoch Huerta Mejía como Namor.
Es un reparto enorme, pero precisamente por eso me surge una inquietud: ¿cuánto tiempo tendrá cada personaje para contribuir realmente a la historia?
Porque una cosa es reunir grandes nombres y otra muy distinta es darles algo importante que hacer.
Doctor Doom: un villano que no necesita parecerse a Thanos
Después de Thanos, Marvel necesitaba encontrar una amenaza capaz de justificar otra reunión de sus principales héroes.
Doctor Doom tiene características suficientes para hacerlo, aunque no necesariamente por su fuerza física.
En los cómics, Victor von Doom es un científico extraordinario, gobernante de Latveria y conocedor de las artes místicas. Su personalidad combina inteligencia, orgullo y una obsesión por controlar aquello que considera imperfecto.
A diferencia de otros villanos cuya motivación se limita a conquistar o destruir, Doom suele creer que el mundo funcionaría mejor si estuviera bajo su autoridad.
Y esa es una idea interesante porque permite explorar el poder desde una perspectiva diferente. Un personaje puede cometer atrocidades sin considerarse malvado, simplemente porque está convencido de que sus decisiones representan el único camino posible.
Todavía desconocemos cuánto de esa personalidad trasladará Marvel a la película. Los avances han mostrado su presencia y el enorme peligro que representa, pero no todas las motivaciones de su personaje han sido explicadas.
También continúa la curiosidad sobre su parecido físico con Tony Stark.
Es inevitable que los espectadores busquen una conexión entre ambos. Sin embargo, Disney ha presentado a Victor von Doom como un personaje diferente, y no existe confirmación oficial de que sea una variante de Iron Man.
Me parece importante separar esas dos cosas. Que una teoría sea popular no significa que forme parte de la historia.
El multiverso y las conexiones que podrían definir el futuro de Marvel
Para entender hacia dónde puede dirigirse Doomsday, conviene recordar algunas de las historias recientes del estudio.
En Doctor Strange in the Multiverse of Madness conocimos el peligro de las incursiones, acontecimientos en los que diferentes realidades pueden entrar en conflicto y provocar consecuencias destructivas.
Por su parte, la serie Loki profundizó en las líneas temporales, la Autoridad de Variación Temporal y el delicado equilibrio que permite la existencia de múltiples universos.
Películas como Deadpool & Wolverine ampliaron todavía más la relación entre distintas franquicias, mientras Thunderbolts, también conocida como The New Avengers, presentó a un grupo de personajes con sus propios problemas, responsabilidades y diferencias.
Todas estas producciones ayudan a entender por qué Marvel puede reunir ahora equipos que originalmente no compartían una misma continuidad cinematográfica.
La inspiración más interesante, sin embargo, podría encontrarse en los cómics de Secret Wars, especialmente la historia publicada en 2015 bajo la dirección creativa del escritor Jonathan Hickman.
En esa versión, la destrucción del multiverso conduce a la creación de Battleworld, un mundo compuesto por fragmentos de diferentes realidades y gobernado por Doctor Doom.
No significa que veremos exactamente esa historia en el cine, pero representa una referencia importante para comprender las posibilidades del argumento.
Además, Doomsday prepara el camino para Avengers: Secret Wars, cuyo estreno está previsto para diciembre de 2027.
Mi expectativa es que Marvel aproveche estos conceptos para desarrollar algo más que una sucesión de portales, batallas y apariciones inesperadas. La historia necesita consecuencias que permanezcan, incluso cuando sus personajes tengan la posibilidad de viajar entre realidades.
La música de Avengers: Doomsday y el regreso de Alan Silvestri
Hay un aspecto que considero especialmente importante y que muchas veces queda en segundo plano cuando hablamos de grandes producciones cinematográficas: la música.
Como productor musical, siempre me interesa observar cómo una composición puede transformar completamente nuestra percepción de una escena.
En el caso de los Avengers, basta escuchar las primeras notas de su tema principal para recordar momentos específicos de la franquicia.
El responsable de buena parte de esa identidad es Alan Silvestri, compositor de The Avengers, Infinity War y Endgame, y quien también está vinculado a la música de Doomsday y Secret Wars.
Su trayectoria incluye películas como Back to the Future, Forrest Gump, Predator y Cast Away, producciones muy diferentes entre sí, pero que demuestran su capacidad para utilizar la música como parte de la narración.
El tema de los Avengers funciona porque es reconocible, tiene una identidad melódica clara y consigue transmitir grandeza sin depender exclusivamente de un volumen exagerado.
Recuerdo especialmente cómo su utilización en Endgame acompañó uno de los momentos más celebrados de la película. Aquella secuencia no habría tenido el mismo efecto sin la construcción musical que la sostenía.
Por eso me interesa descubrir qué tratamiento recibirá ahora.
La llegada de Doctor Doom representa una oportunidad para introducir elementos más oscuros, tensiones orquestales y nuevas variaciones del material musical que conocemos.
También será interesante comprobar si los distintos equipos conservarán parte de sus identidades sonoras.
Los Cuatro Fantásticos, por ejemplo, tuvieron una propuesta musical particular con Michael Giacchino en First Steps, mientras que los antiguos X-Men están asociados con una tradición cinematográfica diferente.
Integrar esas identidades sin convertir la banda sonora en una mezcla desordenada será uno de los retos artísticos de la producción.
La música de los avances también merece atención.
El compositor Ciaran Birch ha identificado en su portafolio una colaboración con TOTEM para crear música personalizada utilizada en el tráiler de Doomsday, trabajando a partir del tema original de Silvestri.
Este tipo de producción es habitual en la industria cinematográfica. La música de un tráiler puede ser creada o adaptada específicamente para una campaña promocional y no necesariamente aparecer de la misma manera en la película.
Por el momento, tampoco existe una lista oficial completa de canciones licenciadas ni de todas las pistas que conformarán el álbum de la banda sonora.
Y aunque muchos seguidores esperan nuevas interpretaciones de los temas clásicos, será necesario esperar al estreno o a los anuncios oficiales para conocer el resultado definitivo.
Más allá de la acción, considero que la banda sonora tendrá una responsabilidad particular: conseguir que personajes de distintas generaciones compartan una misma identidad cinematográfica sin perder aquello que los hizo reconocibles.
Entre la nostalgia y las dudas del público
Las reacciones a los avances de Avengers: Doomsday muestran una situación interesante.
Por un lado, existe entusiasmo por volver a ver a Steve Rogers, Thor, Loki y los X-Men originales. El regreso de Robert Downey Jr. también ha despertado una enorme curiosidad, especialmente por su interpretación de Doctor Doom.
Por otro, parte del público cuestiona la cantidad de personajes, la complejidad del multiverso y la posibilidad de que Marvel dependa demasiado de la nostalgia para recuperar el interés de los espectadores.
Estas opiniones pueden observarse en las conversaciones de la comunidad de Marvel, donde conviven quienes esperan una película extraordinaria y quienes todavía no están convencidos.
Entiendo ambas perspectivas.
Marvel consiguió que durante años asistir al estreno de una película de los Avengers se sintiera como un acontecimiento compartido. Había emoción, conversaciones después de cada función y una expectativa genuina por descubrir qué ocurriría en la siguiente entrega.
Sin embargo, después de Endgame, la franquicia amplió considerablemente su cantidad de historias, personajes y producciones para televisión.
Para algunos espectadores, aquello significó nuevas oportunidades de explorar el universo. Para otros, hizo más difícil mantener el mismo nivel de conexión con cada lanzamiento.
Ese desgaste también explica por qué Doomsday tiene tanta importancia para el estudio.
No basta con anunciar un reparto gigantesco. La película deberá conseguir que incluso quienes dejaron de seguir cada estreno encuentren una razón para regresar al cine.
Un estreno que también representa una apuesta para la industria
La magnitud de Avengers: Doomsday va más allá de Marvel.
Disney está utilizando la película para promocionar Infinity Vision, una certificación dirigida a salas de gran formato que busca destacar la luminosidad, las dimensiones de la pantalla y la calidad de la experiencia sonora.
En una época en la que el público tiene acceso a enormes catálogos de entretenimiento desde sus hogares, las grandes producciones necesitan ofrecer razones adicionales para justificar la experiencia cinematográfica.
Y una película de los Avengers, con múltiples mundos, grandes escenas de acción y una banda sonora orquestal, parece diseñada precisamente para aprovechar esos recursos.
También existe una competencia importante dentro de la cartelera de diciembre, donde Dune: Part Three figura entre los grandes estrenos esperados.
Ambas producciones representan estilos diferentes de cine de gran presupuesto, pero comparten un objetivo: atraer espectadores a las salas mediante experiencias difíciles de reproducir completamente en una pantalla doméstica.
En ese sentido, me parece interesante que una de las apuestas de Marvel no sea únicamente visual, sino también sonora.
Porque cuando una película consigue combinar correctamente fotografía, actuaciones, efectos visuales, diseño de sonido y música, el resultado puede superar ampliamente la suma de sus elementos individuales.
Lo que realmente espero de Avengers: Doomsday
No voy a negar que tengo curiosidad por ver nuevamente a muchos de estos personajes.
Quiero descubrir cómo se relacionarán los Avengers con los Cuatro Fantásticos, qué papel tendrán los X-Men y, especialmente, qué tipo de Doctor Doom construirá Robert Downey Jr.
También espero escuchar el nuevo trabajo de Alan Silvestri y conocer cómo se integrará la identidad musical de una franquicia que ha acompañado al cine comercial durante tantos años.
Pero hay algo que considero más importante que cualquier aparición sorpresa.
Quiero una buena historia.
Una historia que tenga sentido, que permita desarrollar a sus personajes y que no dependa únicamente de nuestra familiaridad con películas anteriores.
Los hermanos Russo ya demostraron que saben trabajar con repartos numerosos y conflictos de gran escala. Ahora tienen la oportunidad de demostrar que todavía pueden sorprendernos sin recurrir solamente a la fórmula que los llevó al éxito.
El 18 de diciembre de 2026 conoceremos el resultado en Estados Unidos, mientras que algunos mercados internacionales comenzarán sus funciones antes.
Hasta entonces, Marvel continuará alimentando las expectativas con nuevos materiales promocionales, anuncios y detalles sobre una producción que promete reunir varias generaciones de superhéroes.
Avengers: Doomsday puede convertirse en uno de los acontecimientos cinematográficos más importantes del año. Pero su verdadero éxito no dependerá de cuántos personajes aparezcan en pantalla, sino de cuántas razones nos dé para preocuparnos por ellos.
Y si Marvel consigue recuperar esa emoción, probablemente habrá logrado algo mucho más valioso que otro éxito de taquilla: recordarnos por qué comenzamos a seguir estas historias.
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